
¡Hay novedades en materia de operaciones a plazo y su tributación! Como es sabido, en 2020 se modificó la normativa fiscal aplicable a las operaciones a plazo. Esta nueva normativa, según la cual las pérdidas derivadas de operaciones a plazo solo pueden compensarse con los ingresos procedentes de las mismas y, además, únicamente hasta un máximo de 20 000 €, supuso serios problemas para muchos inversores particulares. En diversos casos, las autoridades fiscales atribuyeron beneficios elevados a pesar de las pérdidas, en algunos casos considerables. En consecuencia, también impusieron elevadas liquidaciones tributarias.
Puede leer lo que opina al respecto el Tribunal Federal de Hacienda (BFH) en el artículo del «Frankfurter Allgemeine».