Las comisiones de trading se aplican a cualquier tipo de orden y a todos los tipos de órdenes.
Las comisiones de trading mostradas son precios finales e incluyen las tasas bursátiles y demás costes externos, salvo que se indiquen por separado. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en operaciones con valores OTC/Pinksheet. En el uso del servicio Smart Routing, las órdenes pueden dirigirse a mercados que ofrezcan mejores precios, aunque estos apliquen comisiones más elevadas. Todas las tasas bursátiles, comisiones especiales y demás costes se calculan individualmente para cada valor. El impuesto sobre el valor añadido (IVA), también denominado en algunos casos impuesto al consumo o impuesto sobre bienes y servicios, podrá cobrarse por separado según el servicio correspondiente.
Las órdenes modificadas se consideran la cancelación y sustitución de una orden existente por una nueva. En determinados mercados, esto puede implicar que las comisiones mínimas aplicables a nuevas órdenes también se apliquen a órdenes modificadas. Por ejemplo, si se introduce una orden de 200 acciones y se ejecutan inicialmente 100 acciones, al modificar posteriormente la orden y ejecutarse las 100 acciones restantes, la comisión mínima podrá aplicarse a ambas ejecuciones de 100 acciones.
Las órdenes que permanezcan activas durante la noche se considerarán nuevas órdenes al día siguiente a efectos del cálculo de las comisiones mínimas.
Puede consultar más información sobre ejecuciones parciales, modificaciones de precio y cancelaciones en la sección “Otras comisiones e intereses”.
En determinados casos, los clientes que envíen directamente a la Bolsa de Nueva York (New York Stock Exchange) órdenes limitadas no negociables (non marketable) con volúmenes inusuales de acciones podrán estar sujetos a costes adicionales. Estas órdenes pueden requerir un procesamiento manual independiente en el parqué bursátil, lo que podría generar una comisión adicional. En estos casos excepcionales, el cliente será informado previamente.
Para órdenes en Reino Unido, Irlanda y Suiza pueden aplicarse gravámenes estatales obligatorios, también conocidos como impuestos sobre transacciones financieras o impuestos de timbre. Estos costes se trasladarán directamente al cliente y se cargarán en su cuenta:
Reino Unido: hasta el 0,5 %
Irlanda: hasta el 1,00 %
Suiza: hasta el 0,075 %
En Francia e Italia, conforme a la normativa vigente desde diciembre de 2015, se retendrá automáticamente un impuesto sobre transacciones financieras al adquirir acciones de determinadas empresas francesas e italianas con la capitalización bursátil mínima establecida por ley. Este impuesto puede ascender hasta el 0,2 % del valor de la transacción.